La preparación
Paso 1:
Primero preparamos la masa para la base. Para ello, batimos la mantequilla y el azúcar hasta que quede una mezcla espumosa. A continuación, añadimos el resto de ingredientes y amasamos hasta obtener una masa lisa y suave. Después, la envolvemos en film transparente o papel de aluminio y la metemos en la nevera durante unos 30 minutos.
Paso 2:
Mientras tanto, podemos preparar el relleno. Para ello, echamos los huevos, el azúcar, el azúcar de vainilla y la sal en un bol y lo batimos con unas varillas o con una batidora hasta que quede una mezcla homogénea.
Paso 3:
A continuación, añadimos la nata y el pudín en polvo y lo batimos hasta que quede cremoso. Por último, incorporar el quark sin remover demasiado (lo mejor es mezclarlo uniformemente con un batidor de varillas). Ahora precalentar el horno a 175 grados. Sacar la masa quebrada de la nevera. Extender aproximadamente 2/3 de la masa para la base y colocarla en un molde desmontable forrado con papel de horno. Para el borde, utilizaremos el resto de la masa.
Paso 4:
Mete el molde con la masa en el horno y hornea durante 10 minutos. A continuación, sácalo del horno y vierte el relleno en el molde. Vuelve a meterlo en el horno y hornea durante 55 minutos.
Paso 5:
Si la tarta de queso se dora demasiado rápido por arriba, basta con cubrirla con un trozo de papel de aluminio. Cuando la tarta esté lista, apaga el horno y no la saques; simplemente abre un poco la puerta del horno y deja que se enfríe dentro. Así evitarás que se hunda. A continuación, desmóldala y sírvela.